martes, 19 de junio de 2012

Acción - Consecuencia


Recuerdo que hace unos años, estaba castigado por sacar malas notas en el colegio, el castigo era que no podía ver televisión ni salir a jugar con mis amigos hasta no mejorar la nota, eso quería decir que tenía que esperar un mes para ver los resultados. Sucedió que una de esas noches sentado en la galería de mi casa estudiando, cruzaron mis amigos picando una bola de basquetbol, al verme me dicen: Cristian vienes con nosotros, uff!, la tentación fue enorme, así que les dije esperen déjenme ver algo, y fui a la cocina disque a beber agua, pero era para ver en que estaban mis padres, al verlos distraídos, regresé a pasito lento y me volé por la reja para no abrir la puerta de hierro que hacía tremendo ruido.

Les cuento que jugando con mis amigos recibí un tremendo cabezazo en la ceja del lado izquierdo, el dolor fue intenso pero seguí jugando, si hubiese sido en mi casa tal vez me pongo a llorar y armo el show pero como estaba con los panas había que demostrar hombría, pasado unos minutos uno de los muchachos me dice Cristian y que es eso que tienes ahí, pensé que era sudor porque me sentía un líquido bajar por los ojos, cuando me pasé la mano, tremenda sorpresa era sangre, salí corriendo como corre caminos, estaba asustado, mientras me dirigía a mi casa lo que más me preocupaba era que les voy a decir a mis padreesss!!!, al llegar a la casa abrí la puerta de hierro que hace rato no quise abrir y entre al patio, abrí una pequeña llave y empecé a echarme agua, luego llegaron todos mis amigos y la algarabía fue tan grande que mi padre salió a ver lo que pasaba.

Lo miré con mi cara ensangrentada y el me miró con su cara angustiada y me pregunto Cristian como te pasó esto si estabas en la galería estudiando… “tremenda pregunta”. 

Al contarle lo que pasó mi Padre me dijo: Te hubiese dado una pela pero creo que has recibido el castigo de tu desobediencia, ven vamos para el Dario Contreras. :s

En muchas situaciones de nuestras vidas tendremos que tomar una decisión, aparecerán en algunos casos múltiples opciones, pero en su mayoría de veces son solo dos, una es la correcta y la otra la incorrecta. Una sola decisión que tomes puede dar un giro completo a tu vida. Aún tengo la cicatriz que me acompañará por el resto de mi vida, así que, antes de apresurarte a tomar alguna decisión con respecto a cualquier situación que se te esté presentando, no pienses si quieres o no o si te gusta o no, mejor piensa ¿Qué es lo correcto?. Te aseguro que al elegir lo correcto obtendrás resultados que te darán una mejor vida.

NVI - Proverbio 10:17 “El que atiende la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde”

Bendiciones!!!
Cristian Combes
cristiancombes.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario